Mar i Cel

Este año mi regalo de Navidad para Sandra fueron dos entradas para ver la obra Mar i Cel de Àngel Guimerà, intrepretada por Dagoll Dagom en el teatre Victoria.

Me reconozco como un ignorante del teatro. La mayoría de veces que he ido (por no decir todas) ha sido con el colegio durante la EGB. Se me hacía un poco lento y alejado en el tiempo. Es un género de espectáculo con muchos años y debí suponer que poco atractivo. Al menos esa era mi impresión hasta ayer.

Sandra fue el noviembre pasado a una obra de teatro de las que se estilan ahora en la que hombre y mujeres se tiran los trastos a la cabeza con un arsenal de chistes y giros cómicos. El gusanillo por el teatro ya se había instalado y, sabiéndolo, me pareció buan idea regalarle entrada para una de las obras que más me sonaban: Mar i Cel.

Mar i Cel

La conocía como una de las obras más representadas y con más idas y venidas. El texto original es de Àngel Guimerà que debía ser un genio en su estilo. Insisto en que no he ido mucho al teatro y que no puedo comparar pero la puesta en escena de ayer me parece ahora mismo francamente difícil de superar.

Recuerdo el haber hablado de la obra durante las clases de literatura catalana y que la profesora llegaba a un estado catatónico de excitación al hablar de esta obra. Para un neófito imberbe resultan curiosas estas reacciones frente al arte pero uno, que dentro de nada empezara a peinar canas, se siente cada vez más atraído por la parte humana del mundo.

La obra empezaba a las 22:30 del sábado 7 de enero de 2006. Veníamos desde Badalona por la Ronda Litoral. Salida 21, subiendo de espaldas el mar. Dejamos el coche en el aparcamiento que está ligeramente más abajo que el Apolo y salimos buscando el número 67 de la calle Paralelo. Al llager, una enorme cola confirmaba el éxito y renombre de la obra. Antes de la hora de inicio ya estábamos sentados en nuestros sitios (fila 8, butacas 5 y 7). Ligeramente estrecho si contamos con abrigos y bufandas pero calientito, muy calientito…

Empieza la obra…

Mar i Cel

El guión de la obra es muy sencillo y nada revelo si aquí lo dejo escrito: un musulman expulsado de la península a principios de siglo XVII se hace a la mar en un barco de piratas de que acaba siendo capitan. Un día, en una incursión a tierra, hacen un gran botín con prisioneros de los que esperan sacar un suculento rescate. Uno de ellos, por tiento del destino, es uno de los instigadores de la expulsión morisca quien es reconocido por el grumete, el menor de los piratas. La historia transcurre sobre el barco pirata increiblemente puesto en escena sobre alguna clase d eingenio hidraúlico que le hace navegar sobre el escenario. Said, capitán del barco, y Blanca, hija del Virrey de Valencia, representan los dos mundos enfrentados en todas sus facetas: Mar i Cel.

Pasan más cosas: un motín, dos motines, una rebelión, enfrentamientos… Pero la trama argumental es el amor imposible entre Said y Blanca. El final queda abierto para quien quiera ir a verla.

Es difícil explicarlo para quien no ha ido nunca o como hace mucho que no va. Una de las cosas que más me impresionó es la orquesta que toca bajo el escenario a las ordenes del director que asoma la cabeza ligeramente para contemporizar la música y la obra. Bueno. Pues, aun y sabiendo que existía, no recordaba que fuera tan espectacular. De lo mejor. A ratos intentaba imaginarme como sería todo sin las notas que venían del subsuelo y no tendría punto de comparación. De los actores no voy a decir nada porque me parecieron geniales y sin capacidad de comparación mi juicio se me antoja caprichoso e innecesario. Especial mención esos sí a Said, la grumete y el pirata que hace de mano derecha del capitán. Los que más me gustaron.

La obra es genial. Para repetir. Dura dos horas y media pero no se hace nada pesado. Hay un intermedio a mitad que es justo después del punto álgido de la obra (para mí) en la escena en la que los piratas divisan tierra y el barco se pone en dirección al público (foto de arriba).

¿Cuando volvemos?

4 comentarios en “Mar i Cel”

  1. Poco más puedo decir…lo has explicado muy bien. Si bien es cierto que el gusanillo por el teatro se instaló en mí desde el día que fuí a ver “Mujeres, hombres y punto” (por cierto, graciosísima…no paré de reir durante toda la obra…) he de decir que siempre me ha interesado este género…Pero realmente, nunca pensé que habría una obra de teatro que fuera capaz de transmitir todo lo que consiguió Mar i Cel. Fue espectacular. Un regalo de 10. Así que animo a todo el mundo para que vaya a verla si tiene posibilidad porque no tiene desperdicio. Coincido con David en que uno de los mejores momentos fue cuando ven tierra y el barco mira dirección al público….las voces son ensordecedoras pero llenas de encanto y fuerza…es impresionante… He de decir, que yo volvería a ver la obra…de veras, ES GENIAL. Nada…así que aprovecho para pedir OTRA!!!! ¿Cuál será la próxima? Muchas gracias guapísimo 🙂

  2. Eis peña soy fan d dagoll dagom y una d sus megores musicales fue mar i cel pero nadie kitara la divertidissima fantassia d el mikado hos la rekomano a todo el mundo. Soy fan del joanot [{mar i cel]} i del ko-ko [{el mikado]} dw wapixxxXXxximos

  3. estoy buscando las partituras de las canciones de la obra mar i cel, si las teneis, por favor me las mandais a mi correo electronico. muchísimas gracias.

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