Crash

El viernes pasado Sandra y yo vimos la pelicula Crash. Desde antes de que saliera ya tenía ganas de verla. Había leído poco sobre ella antes de verla. Apenas un par de críticas con una prometedora frase: obra maestra con un bajo presupuesto. Para los impacientes, aquí están los datos de IMDb.

Crash

Como siempre me permito la licencia de compararla con otras películas (creo que la mejor manera de explicar es ejemplificar). Crash me recordó en muchas cosas a Traffic de Steven Soderbergh (repite Don Cheadle). Las dos tienen un gran reparto muy bien dirigido. Traffic habla del mundo de las drogas en la sociedad americana. Crash presenta un historia cotidiana en Los Angeles de hoy en día.

La película arranca con una reflexión trascendental sobre por qué la gente vive asustada y enfadada, esperando siempre la cualquier posibilidad para reafirmarse sobre los demás yluego lamentarse cuando ellos mismos sufren ese trato. Se esbozan 4 ó 5 historias paralelas con personajes cuyas vidas se van entrelazando. Muchas de ellas (y es un detalle que me gustó) no se cierran, es decir, sirven para darle cuerpo a la película pero no para dejarlas atadas. Las cosas no siempre empiezan y acaban (al menos no en una película).

Al igual que en Traffic, se presentan un tiempo, una época, un momento, dos o tres días de las vidas de personas de estratos sociales muy diferenciados. Todo el mundo puede verse identificado de un modo u otro y sentir como propias las acciones o los pensamientos de los protagonistas, a saber: dos chorizos de poca monta, el fiscal del estado (y esposa), un director de cine (y esposa), un tendero persa (y esposa e hija), un cerrajero hispano…

Portada

Me encanta esta portada…

La película sigue un ritmo relativamente lento. El director no tienen ninguna prisa por acortar las escenas más de lo necesario. El ritmo es muy diferente, por ejemplo, de Última Llamada o la serie de 24 (qué grande Kieffer) pero con la misma sensación final de proximidad, realidad y tensión. Una historia urbana contada de manera trepidanete: sin prisa pero sin pausa.

Supongo que todos os acordareis de mi imposible cruzada contra los autobuseros que no saludan, que no te miran o que te miran desafiantes con cara de pero quien te crees que tú eres para saludarme a mí. Para entender Crash solo hay que imaginarse la sensación que tiene el autobusero cuando actúa así y la que podría tener en un viaje al extranjero cuando, con toda su alegría y su buen humor, sale a la calle, sube en transporte público y, al dedicarle la mejor de sus sonrisas al conductor, éste le lanza un esputo moral en su perruna cara retándole a que repita tan desagradable fechoría. O incluso peor, que salude su hijo pequeño con toda su inocencia y candidez y la reacción del conductor sea la misma. Fácil de imaginar, verdad? Iidiotas maleducados estúpidos…

De eso va Crash. Hay situaciones en las que uno esta en ventaja y otras en desventaja y según con quien te encuentres pueden ayudarte o intentar machacarte. ¿Por qué? ¿Por qué estamos todo el día enfadados? ¿Por qué salir a la calle es cada vez más un reto o una situación violenta? ¿Por qué la gente es más maleducada? ¿Por qué se pierden las formas y al final prima el egoísmo y la prevalencia de uno mismo sobre los demás?

Don Cheadle

El director entiende (o eso me pareció intuir) que eso es así porque hemos entrado en un círculo vicioso en el que, una vez nos sentimos violentados o ofendidos, intentamos compensar ese desequilibrio en la siguiente situación en la que tomamos ventaja o alguien nos reclama o necesita y podemos reafirmarnos y machacar a otro para que sufra del mismo modo que nosotros lo hicimos. O incluso un poco más, no? Sino no se entiende que esta decadente espiral que se aleja cada vez más de los más simples valores humanos de cordialidad nos presenta a cualquier desconocido como un enemigo o un rival en potencia.

Reflexion personal:

Ya no se puede mirar ni por la ventana del autobús. El otro día de pie en el autobús, mientras estaba parado en un semáforo, miraba un hombre que paseaba un perro y este se lo debió tomar a mal porque me miró y la ver que no desviaba la mirada se dió media vuelta, se puso en perpendicular a donde yo estaba y me miró desafiante con un ademán violento. Aparté la mirada y me pregunté qué tan malo había hecho yo para que se pusiera ese hombre así. Difícil de decir. A saber lo que le habría pasado a ese hombre ese día o si tenía algún problema físico que lo avergonzara, una cojera o algún trastorno de algún tipo. Algo que le molestara que yo mirara. Mi opción, lo que considero más inteligente, es evitar todo tipo de confrontación. No hay que dejarse machacar pero no vale la pena encender un incendio por una chispa que ni tan siquiera debió existir. Los buenos no deben ceder. No vale caer en lo fácil. Los valientes siguen siendo buenos a pesar de todo…

Matt Dillon

Para los casos en lo que esto no es así, se ha creado una maginífica película en la que suelen pagar los buenos, los malos son personas buenas con un mal día o malas experiencias y los malos son personas que fueron buenas pero ahora se ven obligadas a ser malas. La conclusión es que vivimos en un mundo en el que nadie es malo pero todo el mundo se siente continuamente amenazado y que, cuando uno se da cuenta de que ese miedo es una falacia y baja la guardia, suele ser cuando recibe la lección más dura para no olvidar lo que en realidad no es.

La recomiendo encarecidamente a todo el mundo. Le darán varios Oscars, seguro. Gran reparto, gran director, mensaje comprometido… Gran película.

Un comentario en “Crash”

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