Jarhead

Acabo de ver Jarhead, película de ese gran director que es Sam Mendes. Nos conquistó con American Beauty y, personalmente, me decepciono un poquitichirritón con Camino a la Perdición.

Jarhead

Se sale del tema que nos ocupa pero estoy dispuesto a fundar el club Recuperemos a Tom Hanks. Desde su alianza primero con Zemeckis para Forrest Gump y a partir de Soldado Ryan (¿Apollo 13?) con Spielberg hemos perdido al mejor actor de comedia de finales de los ochenta y principios de los noventa. Alguien con clase y algo más de arte dramático en sus venas que Jim Carrey (a quien admiro en su género).

Vuelve a casa Josh…

Big

Se acabó el receso. Jarhead es una de las múltiples (tópico va!!!) películas de guerra antibélicas. A cualquier director se le supone sangre de artista y dificilmente ninguno de ellos es suficientemente energúmeno como para hacer apología de la guerra. Dejemos de lado a Tom Clancy al que ni siquiera consideraremos como escritor.

¿Y por qué gustan tanto las pelis de guerra? Hagamos memoria: Platoon (aplausos), La Chaqueta Metálica (más aplausos), Apocalypsis Now (ovación) y, por supuesto, La Gran Evasión (aplausos, ovación cerrada, la gente se levanta incapaz de mostrar todo lo que esa película ha significado para la Humanidad). Gracias Sr. McQueen por haber nacido y haber marcado el camino a seguir.

Pues son películas muy masculinas, viriles. Sacan eso que los hombres estamos capacitados a hacer por encima de las mujeres: pegarnos a lo burro. Y nos gusta. Toca esa fibrilla simplona y brutota que todos llevamos dentro. Además la Generación X y X+1 tenemos la carencia de no haber hecho la mili y haber vivido en primera persona eso de que te puteen los compañeros, las guardias por las noches, la cadena de mando…

Pues esta película viene a prolongar la saga de películas bélicas moderadamente memorables. Innova en que está contada desde el punto de vista de uno de los hijos de la generación de americanos que combatieron en Vietnam y que representaron a su país contra Irak en la Guerra del Golfo (de Bush padre).

Jarhead

Jake Gyllenhall se sale por todos los lados. Nos gustó en Donnie Darko, sorprendió en Brokeback y, en general, se va conosolidando como un actorazo de amplio espectro (nacido en el 80). Se alista joven sin saber lo que hace, le putean los compañeros, se da cuenta de lo que hay, le dan una oportunidad, se siente especial, se prepara para darlo todo por su país, le comen la cabeza… Y se la comen bien, bien, bien…

El mérito de Mendes es que explica de manera elegante cómo se lleva a cabo todo el proceso. Entras como un soldado raso y te dan la oportunidad de despuntar, de ser diferente, de ser mejor. Ser mejor equivale a matar más y matar mejor. La única manera de realizarse en la guerra es ser lo que se espera de ti y hacer lo que se espera de ti. Hasta aquí guay, no? Es lo que habíamos visto en todas las películas que mencioné antes pero, algo ha cambiado. Las guerras ya no las gana la infantería. Bombas, misiles, portaviones, cazas. ¿Qué lugar ocupa la infantería?

Jarhead

El de carne de cañón. Se llevaron ni más ni menos que 115.000 soldados a la frontera de Kuwait. Tócate los huevos. Una trinchera humana. Miles de jóvenes que dejaban atrás una vida que no se paraba por estar lejos de ella y que cambiaba rotundamente sin poder asisitir a ella ni tan siquiera como espectador.

Nuestro amigo Jake encarna a un soldado al que dan la oportunidad de convertirse en un mortífero francotirador (Vassili Zaitsev). Su misión: una bala, una muerte. Empieza la guerra y se lanzan a ella con entusiasmo y fanatismo. Llegan a Kuwait y sólo pueden montar tiendas, cavar hoyos, entrenar, hidratarse y deshidratarse. Esa es su guerra: contra el tedio, la monotonía, los recuerdos del pasado y las perspectivas de futuro. Realmente desmoralizador.

Jarhead

Cuando su gran oportunidad aparece, los Vassili Zaitsev se ven apartados justo antes de poder realizarse como cabeza botes (jarheads) por un sargento que llama a la caballería. Napalm sobre el campamento y a tomar por culo. Mucho menos elegante que Vassily pero infinitamente más efectivo. Y ya está. Se acabó la guerra. Como dicen por ahí para este viaje no hacían falta grandes alforjas.

En definitiva, esta película es una crítica clara y evidente a la guerra. No a la guerra en general que es algo que todos tenemos interiorizado que es mala sino a la guerra de las personas que son llamadas por un país y están obligadas a ir. Los hay que van a gusto y los hay a quienes les destroza la vida y, como explican al final, siempre viven marcados por una experiencia tan y tan fuerte que saca lo peor de cada uno, lo deja en la superficie y jamás cicatriza.

Jarhead

Una gran película sin el toque genial de American Beauty pero con un gran actor encabezando la nueva generación de Lolitos y una banda sonora espectacujander como casi todas las películas bélicas. Apropiada para ver y recapacitar en el momento en el que nos encontramos y es que, lamentablemente, la historia se repite

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