El Séptimo Sello

Acabo de ver esta película por recomendación de Roger Paez. Se trata de una película del sueco Ingmar Berman al que todos hemos oído nombrar e inevitablemente confundir con Ingrid Bergman. Pero no. Este hombre dirigió esta película en el 1957 con una visión loable, atrevida e inteligente (como buen nórdico) dotándola de una contemporaneidad agradablemente pasmosa (me encantan los adverbios).

El Septimo Sello

A mí me ha gustado. Me ha costado un poco aceptarla al principio porque nos separan ni más ni menos que 50 años pero, poco a poco, creo que la película se hace cercana y se deja entender por esa contemporaneidad de la que hablaba. No es muy larga (96 minutos) y es una recomendación. Ánimo valientes!

Creo que lo que he leído lo expresa mejor de lo que lo podría hacer yo:

Con “El séptimo sello”, Igmar Bergman creó una de las piezas más fabulosas de la historia del cine, considerada una de las mejores obras del director sueco. La película nos presentará a un caballero tratando de retrasar su muerte con una partida de ajedrez contra la pálida dama (aunque aquí es un pálido señor): de esta forma va prorrogando lo inevitable, buscando en la Suecia medieval algo que pueda dar sentido a la vida, enunciando las más antiguas preguntas sin respuesta, como que hay detrás de la muerte, o si existe un Dios de alas inmensas que nos ampare. A través de su aventura, el caballero y su escudero se cruzarán con diversos personajes y vivirán multitud de experiencias, todas ellas memorables: desde momentos de felicidad tintados de un lirismo rural a tenebrosas escenas de muerte, pasando por momentos humorísticos y livianos. Al terminar “El séptimo sello”, queda un sabor agridulce pero agradable, que es consecuencia de una película maravillosamente estructurada, lírica y con unas actuaciones fabulosas. Obra maestra indiscutible.

En el siglo XIV, un caballero recién llegado a su natal suecia, tras combatir infructuosamente en las cruzadas, juega una partida de ajedrez con el ser que mas le atormenta su corta estancia en nuestro mundo, la muerte.

La obra maestra de Ingmar Bergman, una constante entre los grandes hitos del cine, y un documento eterno sobre la redención, el amor, la amistad, el placer, el dolor, la vida y la muerte. Menciono especialmente el magistral prologo y epilogo, partes que conjugan toda la obra bajo un manto de misterio.

Ingmar Bergman escribe y dirige en su habitual estilo teatral, una lúgubre obra plagada de filosofía, teología y pensamiento critico frente al dilema existencial que supone el fin de nuestras vidas, un momento de reflexión y de análisis frente a lo que se hizo o no se hizo en vida, y que al final, mas vale olvidar, con el fin de no sufrir de añoranza cuando se llegue a la única seguridad que cada persona tiene en esta vida, que pronto todos y cada uno de nosotros hemos de morir.

Max Von Sydow encarna al caballero dudoso y curioso de la existencia del hombre mas allá de su ocaso en la tierra, constantemente hace preguntas a una muerte evasiva (Bengt Ekerot) y recibe respuestas únicamente del hombre menos (¿o mas?) calificado para responderlas, su amigo y escudero ateo Jöns (Gunnar Björnstrand), al parecer la única persona imparcial a la hora de contestar las dudas de el agobiado cruzado Antonius Block.

La película despliega una majestuosa, vanguardista y prodigiosa puesta en escena, con un fastuoso diseño de producción y fotografía, razones a las que se le suma la brillante imaginería del director sueco, su prosa además de contener amplia erudición, también lleva una comicidad casi malsana que se hace muy apetecible a los amantes del humor negro. Un clásico imprescindible para todo amante del séptimo arte.

El Septimo Sello

obra densa y atormentada de principio a fin, los diálogos alcanzan una complejidad y una significación inigualables.
Un Bergman más tenebroso que el de “Fresas salvajes” y menos claustrofóbico que en “Persona”, y ambientado en una época medieval semejante a la de “El manantial de la doncella”, acaso la más floja de las que he nombrado.
Es, pues, Bergman en estado puro, con un existencialismo desgarrado al que sólo pueden aspirar otros genios de la altura de Kurosawa, y una gran cantidad de hermosas metáforas e imágenes cargadas de reflexiones sobre la culpa, la muerte, la inocencia… Insuperable.

Asistimos al espectáculo de una gran y bella metáfora existencialista sobre uno de los temas favoritos de Bergman: la muerte. Esa eterna duda metafísica sobre lo que hay detras de la muerte y que todos nos hemos preguntado en algún momento, sirve de base para una de las grandes obras de la historia del cine.
Bergman maneja el tempo de forma hipnótica, sumergiéndote de lleno en la mente de todos sus personajes, personajes que están interpretados magistralmente, sobre todo, el atormentado Max Von Sidow.
Film ideal para quienes han disfrutado de las lécturas de Sartre, Hesse, Camus, o incluso de las de Unamuno.

La historia en si es genial , partiendo de un planteamiento totalmente sorprendente incluso cincuenta años después , se consigue tratar aspectos tan trágicos y dramáticos de forma tan profunda y a la vez tan correcta que permite acercarse a los mismos sin miedos y con serenidad.

Sutil y conmovedora.

Difícil es, sin lugar a dudas, crear, con una escenografía tan austera acentuada por el blanco y negro, un ambiente medieval tan verosímil como el que Bergman recrea como nadie: es el único cineasta que nos muestra el alma del medievo tal como parece haber sido en su nivel más profundo… ¿por qué en nuestra cultura mediterránea no habrá artistas con esa sensibilidad?

El Septimo Sello

No hay en toda la historia del cine, una muerte tan protagonista ni tan bien caracterizada como en esta película. Pienso que cuando llegue mi hora se me aparecerá Beng Ekerot y le pediré lo mismo que todos, una tregua, la diferencia con Antonius Block es que no soy un maestro del ajedrez y la muerte lo tendrá muy fácil.
Ha nivel interpretativo es redonda, el guión fabuloso, tanto de forma como contenido y la dirección majestuosa, aunque son en definitiva las características habituales de Bergman.
La pregunta es ¿qué hay después de esta deseada muerte?.
lLa respuesta debeís preguntarsela a Antonius Block, quizás sepa resolverla.

Obra cumbre del aclamado maestro sueco. Un retrato agónico sobre la fe y las preguntas sin respuestas. Bergman nos conmueve con este poderoso ensayo lleno de poesía y romanticismo. El séptimo sello es una exploracón al alma humana, a sus miedos y a sus temores.

Fuente: FilmAffinity

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