Soy pronador

Hoy Sandra y yo hemos iniciado nuestro reaprendizaje como corredores. No hay persona que cuando le dices: “Voy a ir a aprender a correr” no te diga “Correr? Si sólo es poner un pie delante de otro…”.

Tenemos interiorizado que cualquiera puede hacer los deportes “sencillos” como el ciclismo, la natación o la carrera (curiosamente los tres del triatlón) pero nada más allá de la realidad. Sí es cierto que uno arranca a correr y corre, que se tira a la piscina y nada y que se monta en la bici y pedalea pero la cuestión es ¿cómo de bien lo hacemos y cómo de crítico puede no ser hacerlo bien?

Runner's World Barcelona

Cuando oimos que alguien dice “Yo corro/nado bien pero me canso muy rápido” o bien “A la que llevo un rato se me cargan los gemelos/espalda/hombros…”. Eso es la prueba feaciente de que no hay una buena técnica (dejando de lado el posible fondo físico) y por lo tanto los vicios y las automáticas correcciones posturales que hace el cuerpo para compensarlo son demasiadas y se acaban produciendo excesos de fatiga, dolores o incluso lesiones.

Habiendo hecho satisfactoriamente el curso de iniciación a la  natación y entendiendo que es totalmente deseable ponerse al lío con una base teórica contundente y guiado (dentro de lo económicamente posible) por profesionales contactamos con Koen Willems, un entrenador de carrera.

Su intención es hacer con nosotros unos 20 entrenos de una hora, dos por semana.

Los 5 primeros los más duros por tener que reeducar la técnica y corregir los errores más graves con especial hincapié en recuperar el control consciente del cuerpo y de la respiración.

Pisada de pronadors (Asics)

Las 5 siguientes son para desarrollar una técnica propia. Existen requisitos y consejos estándar pero debido a la antropomorfia única de cada persona es imposible que todo el mundo corra igual.

Las 10 últimas clases, la segunda parte del curso, serán para desarrollar cierto fondo, pulir la técnica y aprender a entender las sensaciones del cuerpo para poder avanzar y mejorar acabado el curso sin necesidad del profesor. Me gusta eso.

Zapatillas de pronador

La primera clase la hemos dado en la tienda de RunnersWorld en Diagonal Mar. Allí hemos escogido unas zapatillas como no lo habíamos hecho nunca. Nos ha explicado que existen tres tipos de pisada diferentes y para saber la nuestra nos ha tenido que grabar y sobre ese video calcular la inclinación de la pisada con respecto de la cadera. En el caso de Sandra son 7º que es muy razonable, en el mío son 10º. Sandra ha podido escoger entre las más cómodas de pisada neutra mientras que yo he tenido que hacer lo propio con las de corrección de pronación.

Pronación es exactamente lo que he dicho arriba: desviación de la pisada con respecto la cintura. Si tenéis las suelas de vuestras zapatillas desagastadas por uno de los lados es casi seguro que no teneis pisada neutra. Esto ni es bueno ni es malo. En parte se debe a la configuración corporal y en parte a la técnica. En parte se puede corregir pero puedo decir por lo probado en la tienda que el refuerzo en la zona interior hace que la corrección sea mucho más sencilla.

Refuerzo pronación

El miedo es que el cuerpo se acabe acostumbrando a la comodidad del refuerzo y la técnica quede perjudicada por esto. No teníamos excesivamente claro si coger estas o unas neutras pero al final otro de los corredores de RunnersWorld también se decantó por el modelo pronador así que al lío!

2 comentarios en “Soy pronador”

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