Ya sé qué es una trialera (hard way)

El pasado jueves descubrí qué es una trialera. Yo pensaba que ya sabía lo que era pero tuve la suerte o la desgracia de familiarizarme con una a lo bruto.

Como puse en otro post, quería investigar nuevas rutas por la Carretera de les Aigües que me permitiesen hacer un recorrido más largo ya que el que une la Avenida del Tibidabo con Esplugues se hace un poco demasiado llano y por tanto un poco demasiado corto.

Encontré en Wikiloc (que se está convirtiendo en referencia cuando hago búsquedas de este estilo) una ruta por la zona catalogada como difícil. Evidentemente y crecido como estoy al notarme las piernas fuertes me dije: «ésta es la mía».

Incauto de mí no presté excesiva atención al comentario al pie:

Ruta Collserola desde Maduixers, llegando als turons de can Pasqual, de donde sale una trialera muy bonita, técnica, de poca pendiente, con muchas rocas.

Trialera… Bueno, para mí, ignorante en el tema una trialera era una subida/bajada  de tierra empinada que o bien cuesta mucho de bajar o de subir y que requiere cierto control técnico avanzado sobre la bicicleta.

Ni corto ni perezoso le di mayor importancia, la cargué en el Garmin y al lío.

Todo empezó muy bien: llevaba el pulsómetro, las piernas me respondían, no hacía mucho calor pero de nuevo no contaba con ningún sistema de hidratación porque confiaba en encontrar fuentes a lo largo del recorrido. En cualquiera caso, el punto de desvío que debería tomar está justo delante de una fuente en la misma Carretera de les Aigües (de la cual debería a empezar a referenciar mejor las zonas con nombres concretos).

Casi al final del trazado habitual me desvié en una subida que hay hacia la derecha que va hacia lo que creo que es un repetidor. Es una instalación cercada con muros altos y una gran antena. Incluso en la parte de atrás hay una torreta como la de las cárceles que tiene toda la pinta de haber cobijado en algún momento a un francotirador.

Repetidor

En realidad la ruta no subía hasta aquí, sino que bordeaba el edificio por detrás por una camino de tierra. Hasta aquí hay una fuerte subida asfaltada con la anchura justa para el paso de un coche. Al final de la rampa unas vistas espectaculares de Barcelona y el Baix Llobregat.

Vistas al Baix Llobregat desde el repetidor

En este momento empieza el cachondeo. Hasta aquí 12-13 kilómetros de ruta sencilla. Le doy click al botón del Garmin para marcarme el cambio de tramo y recupero 200 metros para llegar al trazado por detrás del edificio.

Justo al pasar al lado de la torre del francotirador encuentro una bajada bastante pronunciada con los típicos surcos debidos al descenso del agua que bien pueden atraparte la rueda y hacerte saltar de cabeza. Hasta donde yo sabía eso podría haber sido la trialera. No fueron ni 100 metros de descenso con los frenos chirriando y pensé «no es tan duro esto de las trialeras».

Un caminito muy chulo ciertamente que abre nuevas posibilidades al circuito clásico que suelo hacer. Me crucé dos veces con una pareja de soldados del ejército de tierra con los petates que parecía que estaban haciendo alguna misión de orientación en la montaña.

Poco después aparecí en una explanda en la que encontré un cartel que me indicaba el camino que me devolvía a la Carretera de les Aigües pero aun no tenía las piernas cansadas y ni mucho menos había hecho la ruta que llevaba preparada así que seguí recto por un camino muy sencillito de subidas y bajadas poco pronunciadas hasta la carretera.

Vistas de Collserola desde esta nueva ruta

Un pequeño tramo por carretera y de nuevo a pista. Durante un par de kilómetros me recordó mucho a la primera parte de la ruta que llega hasta Sant Cugat por lo frondoso y tupido de la vegetación.

Todo iba perfecto hasta que llegué a una encrucijada de caminos. La ruta bajada tenía un tramo cerrado que empezaba y acababa en el mismo punto. En el GPS del Garmin no indica la dirección sino la posición respecto la ruta por lo que estaba desprovisto de herramientas para elegir correctamente. ¿Derecha o izquierda? No le di mayor importancia y tiré hacía la derecha por eso de trazar los círculos en sentido horario. Lo que no contaba yo es que aquí empezaba la trialera.

Definición obtenida de la cultura popular ciclista:

Una trialera es algo que hay que bajar con el culo muy atrás, los dedos en los frenos y el ojete apretadito…

Yo no lo sabía. Empecé a hacer camino y percibía que a cada momento el trazado se iba haciendo más y más angosto a la vez que empezaba a pronunciar su pendiente ascendente. Estaba temblando encima de la bicicleta por la de piedras que me iban haciendo saltar, las piernas sin fuerza ya y el manillar girando en todas direcciones al ir a poca velocidad. Delante mío un desnivel abrupto de unos 60-70 centímetros. «Bah, por qué no?» Levanto la rueda delantera y se me acaba la fuerza en los muslos: caida lateral contra las zarzas. Genial!

Tramo sencillo de la trialera

Me levanto contrariado y me bajo de la bicicleta para empujar ese tramo hasta que terminen las dificultades y volver a calzarme los automáticos. El tema se empieza a alargar más de la cuenta. Pienso en volver atrás pero mirando el GPS supuestamente descifro que no puede tardar mucho en cambiar el terreno (y eso que lo que sale en pantalla es una linea monocroma).

De repente dejo de mirar hacia delante por un momento y miro hacia los lados: alerta jabalí. No vi ninguno pero podría haberlo habido. Entre golpe y golpe del pedal en la espinilla iba pensando como defenderme si salía un jabalí: montarme y bajar el camino hasta la entrada no parecía buena opción más que nada por la inviabilidad de hacerlo rapidamente. Calzado con las zapatillas rígidas y en subida la única opción que se me ocurrió fue colocar la bicicleta entre yo y el supuesto animal cuando apareciera y esperar que se descolgará algún ninja por allí para salvarme.

Entre estos pensamientos estaba yo mientras seguía empujando la bicicleta, danzando sobre mis rígidas zapatillas entre piedras y más piedras. «Esto debe acabarse en breve me repetía». Cuando parecía en el GPS que ya estaba dando la vuelta y donde yo esperaba que empezara la cuesta abajo encontré un claro entre la maleza que me permitío ver el repetidor desde el que venía y no estaba cerca precisamente.

No parece que quede cerca el repetidor...

Cuando describes una ruta circular todos los puntos parecen que sean el que cierra el círculo y yo, en mi profundo optimismo, siempre pensaba que ya había pasado de la mitad pero no era así. Si hasta aquí el terreno había sido complicado a partir de aquí empezó a hacerse inhóspito. Los arbustos y zarzas habían crecido sobre el sendero y éste se desdibujaba a cada paso. La pendiente seguía picando hacia arriba y la única buena noticia es que las piedras habían dejado paso a un terreno menos escarpado. Y los pedales seguían golpeando donde más duele…

Sin jabalís a la vista me planteé una nueva cuestión: qué condición física requiere una persona para poder hacer ese camino sin bajarse de la bicicleta? Estaba sudando la gota gorda para poder recorrer la ruta empujando la bicicleta, cómo alguien podía hacerlo montado en ella y disfrutarlo? Quizás me sobré un poco cuando me fijé en las rutas difíciles de Wikiloc.

Al rato apareció un hito de parques y jardines que en plan guasón indicaba con sus flechas las direcciones a tomar, juraría que por allí hacía mucho que no se transitaba de manera habitual. Pasé por un tramo realmente complicado en el que había que transitar por el filo y la caída podía ser de tres metros pero no pasó nada tampoco y, justo después, bosque cerrado, empujando bajo las tupidas copas de los árboles, no pasaba ni un rayo de luz.

Por fin, por fin, tras 3 kilómetros empujando y casi 45 minutos una ancha pista forestal se abría ante mi. Lo primero que se presentó fue una subida bastante pronunciada pero el sólo hecho de volver a montar la bici era una satisfacción.

De nuevo la ruta tenía sentido para mí y durante unos kilómetros recuperé el ritmo normal de pulsaciones pero, de nuevo, en otra encruzijada, me equivoqué y acabé fuera de ruta cerca de la Carretera de Vallvidriera. Recuperar el recorrido del GPS implicaba subir una cuesta bastante salvaje y además, después de lo vivido, confiaba poco en mi capacidad de lectura de la ruta o las implicaciones de seguirla así que saqué el iPhone y Google Maps que te crió.

En este momento empieza la segunda parte gracios de la ruta: mala orientación. Confiado que tenía bien posicionado el iPhone y que estaba leyendo bien el mapa me tiro hacia abajo por la carretera que era la ruta que me marcaba el iPhone. Tres kilómetros después vuelvo a pararme y veo que me sugiera que vaya por la Autopista de Montserrat… Va a ser que no. Bajo plato y recupero los tres kilómetros (repasad la ruta, está gracioso ver como voy y vengo por el mismo recorrido).

La Torre de Collserola de Norman Foster

Avanzo por la carretera hacia la montaña y me vuelve a pasar lo mismo, por dos o tres veces, desando lo andado por no saber leer el plano. Al final aparezco en Vallvidriera y avanzo a los pies de la Torre de Collserola hasta llegar al Tibidabo y bajando por la Arrabassada a toda castaña.

Vistas desde el pie del Tibidado

A todo esto y ya en casa, no había podido hidratarme desde que  me desviara de la Carretera de les Aigües unos 25 kilómetros antes. Sólo una fuente en la carretera de Vallvidriera me salvó de un mal mayor. No noté la deshidratación hasta llegar a casa donde bebí una coca-cola para recuperar un poco de azucar ya que para mas inri había salido con el clásico vaso-leche-con-galletas en el estómago.

Haciendo análisis de la salida lo mejor fue el último tramo de Vallvidriera (donde me crucé con una Cervélo) pasando por la Torre y el Tibidado y la bajada por la Arrabassada. Lo peor obviamente la trialera y la sensación de que quizás no estaba tan bien como yo pensaba al no haber podido hacer ni 50 metros montado en la bicicleta.

Me duché, me vestí, comimos algo y fuimos al cine a ver Origen (Inception). Pensé que por el cansancio caería rendido pero ni por asomo. Increible película: súper recomendada.

Por la noche, con más calma, busqué información sobre las trialeras y me dieron ganas de postear un comentario en la ruta de Wikiloc un poco subido de tono pero fue justo repasando la altimetría donde me di cuenta de que el camino que me bajé no se recorre como yo lo hice: se hace entrando por la izquierda y saliendo por la derecha. Pude así corroborar eso que yo aprendí ese día y muchos otros ya sabrán y es que las trialeras en bicicleta se bajan y no suelen subirse (aun menos si tienen 3 kilómetros).

En mis próximas salidas espero poder trazar rutas sin pasar por la trialera: una acabando por Vallvidriera y otra recuperando por la Carretera de les Aigües.

Perdido, contra la trialera y sin hidratación un total de 3:30h. Sin haber hecho la trialera se quedaría cerca de las 3 horas que es más o menos el tiempo que queria encontrar saliendo por la Carretera de les Aigües.

P.D.- La Camelbak pasa a ser una necesidad.

2 comentarios en “Ya sé qué es una trialera (hard way)”

  1. Muy buena la historia.

    Yo he hecho partes de la ruta que cuentas muchas veces y me he sentido identificado.
    A La estación de repetición la conocemos como la emisora de Sant Pere Mártir que es la montaña que tiene justo debajo. Si te fijaste hay «una imagen» de un santo justo antes de iniciar la bajada por la pista.

    Saludos y sigue así
    Oscar

  2. Me fijaré en lo que comentas del Santo. El otro día volví y estuve a punto de pararme a hacerle una foto a la torreta de francotirador.

    El otro día hice el recorrido bien hecho (sin la trialera) para acabar volviendo por la carretera hasta enlazar de nuevo con la ruta. Bastante exigente ese tramo con muchos repechos en el bosque (http://connect.garmin.com/activity/45188946) y sale un IBP bastante bestia. Aun así debo corregir un par de tramos para tener un buen track para compartir. En cuanto esté pulido lo cuelgo.

    Gracias por pasarte a saludar.

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