Esto va en serio

Tenía pensado este mismo post para hace dos meses exactos pero algo me decía que tenían que pasar estos dos meses para poder escribirlo.

En septiembre llevaba ya 3 o 4 volcado hasta donde mi rigor deportivo me permite en la práctica de las tres disciplinas del triatlón: natación, bicicleta y carrera. De natación hice un curso en el CNB, de bicicleta salí siempre que pude con mi suegro Valentín y junto con Sandra reaprendimos a correr de la mano de Koen Willems.

En septiembre ya tuve la poderosa tentación de decirme a mí mismo y materializarlo en un post: “Esto va en serio”. Qué me frenó? Un handycap muy fuerte para los fondistas que no es otro que la dieta y el peso. Hasta no arreglar eso no podía estar seguro de si esto iba en serio o no. Y esta no es una verdad absoluta pero desde mi punto de vista intentar hacer deportes de fondo puede ser muy perjudicial para las articulaciones si se hace con un peso excesivo además de penalizar mucho en cuanto a ligereza de zancada y coste energético de brazada (en la bici no creo que penalice tanto).

Y no nos engañemos también hay un componente estético y de salud muy importante: si acaso debo ponerme un neopreno contra mejor me quede mejor. Sé que mis fans me lo agradecerán XD

Contacté con Pau Oller a quien conocí por el capítulo final del libro de Josef Ajram en el que desde un punto de vista bastante nuevo para mí describía la dieta como ese puntal básico que siempre he considerado que es la correcta alimentación. Pau también escribe en un blog que sigo mucha regularidad: Slooping. Me costó un poco quedar con él porque es un profesional muy bueno en lo suyo y que por suerte los profesionales de su entorno laboral así lo entienden y se lo reconocen.

La dieta propuesta es la conocida como paleodieta. En resumen: nada de leche, nada de cereales (ni crudos ni refinados). Su principio (lógico para mí) es que desde que apareció la agricultura nuestro cuerpo aun no ha sido capaz de asimilar por falta de tiempo ni los cereales (agricultura) ni la leche (ramaderia). Si lo pensáis la leche es un alimento que toma durante los primeros dos años de su vida un animal que acabará pesando 500 kilos. ¡No podemos estar a la altura! La idea es que desde que apareció el primer hominido las cosas han funcionado de una manera a nivel metabólico, desde que apareció la agricultura han cambiado pero aun han cambiado más en los últimos 50 años. Para mí esta regresión o reeducación es inevitablemente positiva.

A grandes rasgos consiste en tres comidas: un desayuno en plan macedonia y frutos secos, comida de carne y verduras crudas (ensalada) y cena de pescado y verdura hervida. A partir de esa premisa variantes y cambios a discreción pero siempre siguiendo esa pauta lo máximo posible. “Quieres hacerlo estricto?” me dijo Pau. “Todo lo estricto que se pueda. Si entiendo el por qué, lo haré”. Y así ha sido. Claro que hay días de descanso los fines de semana y me como una buena pizza o unas fajitas pero durante la semana el control es más bestia y no me dejo pasar ni una. Tres comidas al día controlando y regulando la sensación de hambre. Es una pasada darse cuenta de lo mal acostumbrado que tenemos al cuerpo: antes comía 5 veces al día (por consejo dietético ajeno a Pau) y aun picaba entre horas. La maquinita no paraba en todo el día. Ahora como 3 veces y a veces me salto el desayuno o la cena y el cuerpo no lo nota. Excepto la primera semana no he sentido en ningún momento falta de energía vital ni mal humor ni nada similar. Un pequeño bajón de rendimiento en carrera que achaco más al cambio de mala dieta a paleodieta que a la dieta en sí misma.

Imagen obtenida de creas.bligoo.com

Después de la primera cita con Pau he ido haciendo un excel con las comidas, horas y entrenos como seguimiento. A partir de eso le envío un correo con las sensaciones y el me corrige y me da ánimos. Pensándolo creo que aun no me ha tenido que sacar muchas pegas porque francamente la estoy haciendo muy a gusto y sin nada de sufrimiento. Un lechero como yo lo pasará muy mal los primeros días sin su tazón de leche con cereales pero según este dietista (y yo le creo) esa es la peor forma de empezar el día a nivel de eficiencia energética. Ya hablaré más extensamente en otro post de la paleodieta con relación al fenómeno deportivo y con el problema de desertización de los campos de cultivo del planeta.

El hecho es que la dieta la he hecho muy bien durante mes y medio y regulero durante dos semanas: cuando sales fuera de fin de semana todo el proceso queda muy cogido con pinzas y no puedes ir a ningún sitio y privarte de lo que te apetece. El problema es no privarte cuando estás en un entorno controlado y embucharte como un animal de galletas, magdalenas y chocolate (mi caso). Aun así no me penalizó excesivamente y a día de hoy he perdido unos 4 kilos desde que empecé.

Mi rutina y evolución (click para verla en grande)

Y esto va en serio porque después de 2 meses de dieta ahora ya soy oficialmente miembro de la sección de triatlón de La Salle. Dos entrenos de momento: bike indoor y natación. Estoy casi seguro que la dieta me ayudará a tener un buen rendimiento y a seguir quitándome el peso que me sobra. Durante los dos meses pasados hice algo de bicicleta de montaña y salir a correr dos veces por semana pero creo firmemente que eran sólo la preparación para lo que ahora comienza.

Espero poder escribir dentro de dos meses un post que diga algo así como “Seguimos yendo en serio”. Mi objetivo inicial era bajar hasta los 68-72 para finales de año. Y hago un margen tan grande porque nunca he pesado eso desde hace 10 años y cuando estaba bastante hipertrofiado así que no tengo claro cual será el peso más adecuado para mí. En breve he de volverme a ver con Pau para fijar un nuevo planning para contemporizar con los entrenos.

Gracias Pau. Esto va en serio!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *