Mi primer duatlón. Sensaciones antes de la prueba.

Este sábado participaré en el duatlón de Sant Joan de les Abadesses. Empecemos por aclarar términos: un duatlón es como un triatlón pero sin la primera prueba de natación, es decir sólo se compite en carrera y bicicleta. El formato es carrera – bicicleta – carrera y las distancias son 5 – 20 – 3 kilómetros respectivamente.

Participo como miembro de la sección de triatlón de La Salle de la que, aunque no he podido regularizar mi calendario de entrenamientos entre semana con ellos, soy miembro activo desde principios de año.

El camino hasta aquí:

Hace ya tiempo que abandoné la práctica activa del baloncesto, deporte que siempre había sido mi única actividad deportiva regular. No sabría decir en qué momento pero a lo largo del pasado año empezó a picarme el gusanillo con esas pruebas de súper atletas que llaman triatlones. Es posible que fuera cuando en Sant Jordi, tras correr la primera carrera nocturna de Hospitalet, nos metíamos con Alberto por el libro de autoayuda que se había comprado sobre un broker todo tatuado que hacía pruebas de ultrafondo con mucho éxito.

Creo que por ese entonces yo ya había empezado a interesarme por estas pruebas de la mano del blog de Luis Enrique (quien por desgracia ya no escribe tanto como antes) y sobretodo Slooping (tu espacio de recuperación activa).

Todo sonaba muy atractivo pero yo no me veía capaz a nivel físico ni mental. Nunca había corrido más de dos kilómetros sin sufrir lo indecible, la bicicleta me provocaba un sufrimiento de piernas que no me gustaba nada y nadar.. nada de nada. Pero a pesar de ello, a partir de mayo del año pasado, se precipitaron los acontecimientos. Repasando el extracto de la cuenta corriente veo los siguientes movimientos:

A partir de este momento ya había tenido un contacto con las tres modalidades de un modo más o menos exitoso. El correr se me iba dando cada vez mejor a lo largo de las 18 sesiones que hicimos por la Carretera de les Aigües durante de los meses de Julio a Octubre. La bicicleta era un fijo tanto en montaña como en carretera hasta que tuvimos el accidente en la nacional II que supuso una bajada de ritmo, ganas e ilusión en todos los aspectos. Y el monográfico me fue bien para saber que, en el agua, no iba bien.

Sabía yo que si quería participar en esta clase de eventos debería como poco bajar unos 10 kilos. Cuando participé en la primera de Hospitalet estaba alrededor de los 80 kilos. No estaba inmenso pero estaba frondoso y bastante blando por la inactividad. Los dolores y sobrecargas que de primeras achaqué al sobrepeso acabaron siendo claramente problemas de técnica pero me sirvieron para concienciarme de dos cosas: aprender una buena técnica y bajar peso.

Sobre lo primero nos pusimos en manos de Koen Willems como ya he dicho. Lo segundo lo dejé en manos de Pau Oller a quien conocí a través del epílogo del libro de Josef Ajram y que, casualidad o no, también era uno de los articulistas de Slooping. Me costó unos días poder concertar cita con él pero por sus artículos denotaba que sabía de lo que hablaba porque le apasiona y yo no me veía trabajando con alguien que no fuera él. Caprichos del destino quizás pero no me equivoqué. Empezamos a mediados de septiembre con eso tan exótico llamado paleodieta y, a pesar de que al principio fue un poco duro, mis hábitos alimenticios fueron mejorando y madurando. Incluso fuimos capaces de introducir las rutinas de entrenamiento y ejercicio en ayunas para incrementar el rendimiento físico. Me consta que es una inversión a largo plazo pero ya a día de hoy no podría estar más satisfecho con los resultados y la implicación de Pau conmigo.

En octubre llegó la posibilidad de formar parte de la sección de triatlón de La Salle que repetía presencia como club en la federación. Su carácter viene representado por su eslogan: saldremos fuerte y al final apretaremos. Toma ya! Toda una declaración de intenciones. Por desgracia no he podido compaginar tanto como me hubiera gustado los horarios de entrenamiento y, tras un parón por una recaída en la lesión del piramidal y por las fiestas navideñas, desde primeros de año empecé a trabajar para ponerme a la altura de los demás compañeros de la sección.

Mi evolución en sesiones de carrera desde primeros de año:

  • 09/01/2011 – distancia total: 5.51km – tiempo total: 40:58min – ritmo: 7.26min/km
  • 29/03/2011 – distancia total: 6.01km – tiempo total: 32:24min – ritmo: 5.23min/km

Me consta que no estoy haciendo mucha más distancia. Esto se debe a que cuando me empieza a doler algo suelo parar y porque me obsesiona más la técnica que el tiempo que pueda hacer.

Del mismo modo desde primeros de año mi suegro y yo salimos con la bicicleta por el lateral del río Bessos donde hay habilitado unos carriles para bicicletas que buenos son a falta de poder salir por carretera. La carrera tiene una sinergia con la bicicleta y viceversa. Contra más en forma estás mejor rindes en cualquier disciplina pero estas dos de piernas se complementan a la perfección.

La prueba:

Llego con tres meses de entrenamiento bastante serio (aunque autónomo en gran parte), 73 kilos de peso (que sin ser la perfecto está muy bien) y unas ganas y nervios que ni yo me lo creo.

Llegados a este punto lo esencial es ser coherente. Sé que estoy bien pero no lo suficiente para mantener el ritmo de los compañeros de la sección. He estado repasando el último duatlón en el que participaron en formato 6-18-3 y estos son sus tiempo:

Suponiendo muy poco desnivel (que no tiene por qué) sus ritmos son inalcanzables para mí a día de hoy:

  • Ritmo tramo 1: 4:13 – 4:16min/km
  • Ritmo tramo 2: 30.77km/h
  • Ritmo tramo 3: 3:01min/km

En carrera para mí esos tiempos son ciencia ficción teniendo además en cuenta que hay transiciones y cambio de zapatillas. En la bicicleta por contra soy optimista (y quizás no tengo motivo para ello) pero 30-32km/h me parece un ritmo muy asequible siempre y cuando el perfil no tenga mucha pendiente. Esos 20 kilómetros del sábado para mí serán de relajación para los últimos 3 de carrera sin que ello signifique bajar mucho el pistón. En cualquier caso sé que, a pesar de mi debilidad comparativa, donde soy fuerte es encima de la bicicleta y espero no llevarme ninguna mala sorpresa.

Analizando los perfiles no hay mucho desnivel acumulado. En los primeros 5km hay una altura mínima 0m y máxima de 55 metros, la primera mitad en subida y la segunda en bajada. El circuito que suelo hacer yo es un poco más exigente y con subidas mucho más pronunciadas (no voluntariamente, es lo que me queda cerca).

En bicicleta salimos de 0 metros y parece que hay un repechón inicial en el kilómetro 1 hasta una altura de unos 30 metros (3% de pendiente, es muy poquito) y luego llanenado en ligera subida hasta el kilómetro 10 en la que se alcanza una altura de unos 115 metros (no llega al 1% de pendiente en total). Y será a partir del giro donde habrá que apretar y subir piñones porque esa poca pendiente de bajada puede ayudar mucho. Si no tiene muchas curvas (que no lo parece) estimo no bajar de los 32km/h incluso soy más optimista que eso pero no quiero dejarlo por escrito porque vendré de 5 kilómetro corriendo y a saber si recuerdo como se monta…

De los tres últimos kilómetros no me planteo nada. Las sensaciones que puedo tener después de los nervios y el palizón son tan inesperadas y desconocidas que hacer planes me parece absurdo. Para mi tranquilidad sé que de nuevo no tiene excesiva pendiente. Es lo único importante llegados a este punto.

A partir de ahora:

Nervios y acabar de atar los detalles. Si este sale bien aun queda otro, el de Segarra, el fin de semana después de la Cursa de Bombers de Barcelona y me gustaría ir siempre y cuando las sensaciones sean buenas. A partir de ahí sólo hay triatlones y tendría que empezar de cero a entrenar piscina cosa que se me hace muy cuesta arriba pero que en absoluto lo descarto. Es la disciplina que más me penaliza entre otras cosas porque no he podido ir apenas.

En unas semanas, en función de las sensaciones y todo lo demás, tengo en mente hacer un pequeño entrenamiento muy centrado en el cross-fit de una duración indeterminada que para lo que yo quiero estudiar vendrá a ser de dos a tres meses. Es algo que llevo tiempo queriendo probar y que, sin tener que dejar de lado los entrenamientos de triatlón, puede aportar un plus físico y anímico muy importante. En cualquier caso, vamos a lo que vamos y ahora mismo eso es el duatlón de Sant Joan de les Abadesses.

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