La maldición de la barra de favoritos

El otro día comentaba lo duro de estar atado a una serie de interrupciones en forma de inputs aleatorios que impiden mantener cierta linea regular en las horas de trabajo u ocio. Hice un inciso quizás muy sutil para comentar que algunos (muchos) eran forzados pero otros (muchos) eran completamente voluntarios.

Sobre los de esta segunda especie hoy me gustaría comentar lo que artísticamente he titulado la maldición de la barra de favoritos. Según cómo seas de ordenado o curioso posiblemente no la hayas usado nunca o sea lo primero que eliminas cuando se instala un navegador. Eso es lo que yo he hecho la mayor parte de mi vida. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, en la que el tiempo escasea y todo parece interesante, mi barra de favoritos parece tener una capacidad de almacenaje infinita.

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Todo empieza cuando un día te das cuenta de que has visto algo interesante pero que no tienes tiempo para leerlo ahora mismo. ¿Qué haces? Barra de favoritos. Primero es un enlace únicamente que pronto pasan a ser diez y antes de chasquear los ojos la basura se acumula dentro de carpetas por categorías. Con este comportamiento genero un compromiso futuro sobre un texto o noticia que no he podido revisar, por tanto, hay dos problemas: condicionar el tiempo futuro y ocuparlo con algo que no está claro que merezca la pena.

La actitud correcta (desde mi punto de vista) debería ser:

  • Evitar en la medida de lo posible la barra de favoritos como almacén
  • Evaluar antes de añadir ningún enlace a la barra
  • Encontrar un momento real cercano para dar salida a todos los artículos

De no ser así se puede incurrir en uno de los errores más habituales y es el crecimiento indefinido de las tareas pendientes, el tiempo comprometido y el stress y frustración por ver que unas “tareas” auto impuestas no sólo no van disminuyendo sino que van creciendo.

Lo que he hablado sobre la barra de tareas llegó a ser más grave al tener varias entidades que funcionaban simultáneamente como almacén: Evernote con tareas, Dropbox con libros pendientes, ReadItLater y GoogleReader (en su momento) con artículos extensos y la ya citada barra de favoritos con noticias. Todo esto sin mencionar las redes sociales que son precisamente la fuente de la mayoría de estos enlaces y noticias interesantes.

La necesidad (sensación de obligatoriedad) de estar al día y la posibilidad de tener acceso a tantos focos interesantes está acabando con mi capacidad de atención real. Todo es importante y todo es urgente, no hay filtro real. Lo más costoso de todo este proceso de adaptación a las nuevas tecnologías es no hacer un mal uso sin llegar a perder comba de los beneficios que reportan.

Personalmente estoy haciendo un fuerte esfuerzo por minimizar y desinfoxicarme. No quiero estar constantemente pendiente de noticias que muchas veces no aportan nada nuevo y que su retorno no es proporcional al tiempo invertido. Estar al día tampoco es algo bueno en esencia, la mayoría de noticias son negativas y restan fuera de mi alcance de acción por lo que sólo conseguirán angustiarme y causarme pánico.

Cierto es que mi maldición continuará porque gran parte de estos artículos ordenados por categorías son la fuente de mis referencias para escribir artículos o recurrir a noticias que me han gustado. No he dicho que sea fácil pero lo estoy intentando. Sin ir más lejos hace un mes que no abro Evernote y no me ha pasado nada, lo que significa que:

  • No había nada tan importante escrito
  • He dejado algo a alguien colgado y por ello me odia mucho

Hasta que se demuestre lo segundo seguiré pensando que el problema real es más bien el primero pero que mi obsesiva necesidad de organizar, capturar y apuntar me desborda de forma absurda. Una máxima, salvo honrosas excepciones y dentro de este marco situacional: lo que no haga ahora, no vale la pena que lo haga en el futuro porque de ser así lo estaría haciendo ya .

El próximo día me gustaría poder hablar de qué es el éxito para mí y algunos ejemplos cercanos que creo que lo han conseguido.

Nota del autor: He hecho un esfuerzo por escribir todo el texto en primera persona no por egocentrismo sino para que realmente sea un toque de atención para mí mismo. Si te resulta útil aplícatelo.

5 comentarios en “La maldición de la barra de favoritos”

  1. Estimado David,

    Muchas gracias por hacer mención al artículo publicado en nuestra web : “Las
    noticias perjudican la salud
    “. Nos alegramos de que lo hayas encontrado interesante.

    Te invitamos a seguir leyendo nuestro blog. Aquí tienes los 2 últimos post que hemos publicado.
    Primer
    culpable: el aire acondicionado

    Confirmado:
    miles de casos de narcolepsia provocados por la vacuna contra la
    gripe A / H1N1

    Un saludo

    Un saludo

  2. Burk:It does rather look that way doesn't it? Poorer less-educated workers living on the outskirts of the city where they can afford it? I'll try to follow-up on that pattern once I get to the point that I can deal with census-tract level data.

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