De “volveré a equivocarme” a “soy un súper héroe”

La última vez que pasé por aquí comentaba las maneras que veo viables hoy en día de enfocar una vida para tener un éxito a nivel profesional. La parte clave fue definir qué es el éxito en sí mismo y si tiene sentido tal cual lo entendemos en la sociedad actual o quizás hay que redefinirlo. En mi caso el éxito es esencialmente hacer algo que me guste hacer, hacerlo bien y que eso me reporte el suficiente dinero para vivir dignamente.

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La generación a la que pertenezco ha crecido (y está) muy condicionada por aspectos que hacen que esa máxima que he expuesto no esté excesivamente clara, al menos para mí no lo ha estado durante mucho tiempo. Empezaremos a nombrar algunos de los agentes malignos que nublan nuestra vista:

  • Sociedad con raíces profundamente religiosas cristianas: hablar de dinero se nos hace incómodo, los temas sexuales siguen pareciendo tabú, hay que poner la otra mejilla y hay cierta tendencia masoquista puesto que la redención se consigue mediante el sufrimiento. Falta de propósito y sobretodo existe mucho miedo lo que conduce a la parálisis por análisis.
  • Expectativas elevadas de la anterior generación en la educación: nuestros padres, frustrados por no haber podido estudiar, valoraban sobre todas las cosas el ofrecer la buena formación que ellos no tuvieron como recurso y herramienta para “ser alguien en la vida” y “tener un buen sueldo”. La voluntad era buena pero alguien nos tomó el pelo a todos por el camino.
  • Un sistema educativo diseñado en la Revolución Industrial: hace más de 200 años las personas se educaban para ser parte de un engranaje en una cadena de producción donde la meta era la máxima productividad. No hay sitio para la espontaneidad ni la creatividad así que llegados a una época de crisis, un sector de i+D purgado por el gobierno y una asquerosa falta de respeto por la propiedad intelectual, ¿quién puede y se atreve a proponer ideas nuevas?
  • Sociedad profundamente consumista: valores alterados, poco que explicar en este punto que no sea rotundamente obvio.

Como decía Tyler Durden (Brad Pitt) en El Club de la Lucha:

La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seriamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock, pero no lo seremos y poco a poco lo entendemos, lo que hace que estemos muy cabreados.

Con estos elementos obtenemos un cóctel sensacional en la que muchos hemos entregado años de nuestra vida a una formación desfasada (en metodología y contenidos), para obtener unos resultados engañosos y frustrantes, tanto en su búsqueda como consecución, y la perpetua sensación de que nunca es suficiente y que siempre hemos de anhelar más porque es eso precisamente lo que marca nuestro nivel de éxito.

Ahora, por fin, hablaré de mi opción. Lo que he intentado hacer a nivel profesional desde hace algún tiempo es emprender. No por convicción sino por deducción. No hay otro remedio. Sin embargo sí que había algún motivo que me impulsaba a ello y es que siempre que he trabajado por cuenta ajena he sentido que, en mayor o menor medida, se acababa minando la iniciativa, la proactividad y la ilusión con la que empezaba. Haciendo autocrítica, quizás el problema es mío por permitir que eso suceda cuando no se escuchan mis propuestas, ni se valoran mis ideas o se escatima en recursos. Sea como sea creo que por eso emprendo, para poder tener el timón en todo momento y sentir que si va bien es gracias a mí y si va mal es por mi culpa. Por lo tanto, en parte, he perdido el miedo, no tanto a la respuesta del mercado, sino a la dependencia de un agente externo en forma de empresa. Ahora puedo decir que definitivamente creo en mí y en mis posibilidades.

Esto choca con la situación del mercado que es lo que conduce a tantos jóvenes con ganas y potencial a abandonar el país. Cuando todas las puertas se cierran, cuando cuesta (€) tanto ser autónomo, cuando las opciones se acaban y los únicos caminos son la contabilidad en B o la desobediencia civil es fácil caer en la percepción de que el que falla es uno mismo cuando en realidad es el entorno actual de nuestro país el que resulta muy hostil como entorno de trabajo.

Una persona que ha dedicado 3, 5 ó 12 años a formarse está, sin ningún tipo de duda, capacitado para aportar un valor añadido a la sociedad (no hablo de euros). El problema real es que no haya un lugar dónde hacerlo, que no se valore ese trabajo, formación y/o experiencia o que el país esté en una profunda recesión. De esto podemos culpar hasta cierto punto a los políticos y gobernantes por no asignar las partidas presupuestarias adecuadamente entendiendo las necesidades del país, también a todos los amigos_de que fomentan el comportarse como parásitos y aprovecharse de los resquicios legales y los tratos de favor para apalancar el culo en una silla el resto de la vida y cobrar religiosamente a final de mes. Y para más inri, estos son los que nos venden como triunfadores…

Esto es así y no hay nada que hacer para cambiar a cada una de esas personas pero sí hay una personas a la cual puedes cambiar. No diré que es fácil pero el único camino que yo veo es el de reinventarse a diario y estar con las antenas puestas para agarrar con manos y dientes las oportunidades que pasen por delante. La formación académica no te asegura un puesto de trabajo pero te facilita que ninguna puerta esté totalmente cerrada teniendo la posibilidad de estar preparado y capacitado para el futuro.

Resumen personal (ligeramente desactualizado). Al acabar la carrera en octubre de 2011 me doy un plazo para buscar trabajo por cuenta ajena. Aparte de esto presento mi autocandidatura a un departamento de diseño asistido por ordenador en la facultad que obviamente no progresa.

  • Enercat: Desarrollo a partir de Navidad una de las ideas que tenía pensadas que unifican mis dos formaciones académicas: eficiencia energética. Empiezo casi por casualidad encontrando a alguien con la misma motivación y que cubre mi faceta más débil, la comercial. Llevamos el proyecto a Barcelona Activa donde trabajamos durante meses hasta que en un punto nos separamos y retomo el proyecto inicial semanas después bajo otro nombre y con otros compañeros.
  • 5dedos: Durante ese tiempo escribo sobre un tema que me interesaba por afectarme directamente en mi nueva afición de correr: el barefoot running y las zapatillas minimalistas. Un artículo que escribo llega a manos de los propietarios de un blog de deporte y me pongo a escribir para ellos. Los chicos de 5dedos son consultados para se patrocinadores de la sección. El tiempo pasa, la relación se afianza y abrimos conjuntamente una tienda en Barcelona para la venta de material de montaña y calzado minimalista.
  • UOC:  A través de un ex compañero de trabajo se me ofrece la posibilidad de ser profesor adjunto de una asignatura de telecomunicaciones en la universidad, desarrollando las prácticas. Periodo de un trimestre con opción a seguir el próximo año.
  • Proyecto conjunto con Sandra: creación y consolidación de una empresa propia en sector inmobiliario. Falta el link porque aun no tenemos colgada la página web.

Trabajo se ha podido hacer y todo ello con una tasa de éxito relativamente alta aunque no todo ha funcionado como se esperaba. El mayor éxito lo siento con 5dedos ya que cuando me planteo de dónde ha venido todo surge de mi capacidad autodidacta en un campo totalmente ajena a mi formación y mi ilusión por escribir y comunicar sobre algo de forma pedagógica. Sin intentarlo, sin quererlo, sólo poniendo ilusión y tiempo de calidad salió hacia adelante un gran proyecto. La suerte fue encontrar unas personas y un escenario propicios para esta aventura.

Miro atrás y pienso lo poco relevante que mi formación ha resultado en estos proyectos. Mi formación académica en crudo poco aporta, lo que sí aporta es mi formación como ser humano y concretamente la que tuvo lugar en la facultad en la que adquirí unos conocimientos pero sobretodo, y esto es lo importante, una metodología, unos mecanismos de aprendizaje y una actitud de perseverancia, constancia, dedicación y esfuerzo aderezado con algunas gotas de brillantez.

Dicho esto y recuperando el título del artículo estoy seguro de que “volveré a equivocarme” porque no hay un éxito completo en ningún proyecto y eso es en parte un error y una equivocación que si la alejamos de la tétrica connotación actual es en realidad una oportunidad para aprender y mejorar en el siguiente intento.

Lo de “soy un súper héroe” casi que lo dejamos para la próxima 😉

5 comentarios en “De “volveré a equivocarme” a “soy un súper héroe””

  1. Moita razón tes meu. Estoy deseando llegar a BCN para hablar contigo del tema. Me encanta lo que escribes y tu actitud, me siento muchas veces como si lo estuviese escribiendo yo mismo. Unha aperta.

  2. http://www.des.qu.edu.sa

    higher education, saudi Arabia
    Qassim University is leading higher education institution in Saudi Arabia. It has 37 colleges and about 50,000 enrolled students.

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    College of Engineering is leading higher education institution in Saudi Arabia. It is ABET accredited.

    College of Dentistry, Qassim University is one of the modern colleges among Saudi Arabia.

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