Capote

Ya han pasado los Oscars y muy a mi pesar no pude ver muchas de las películas nominadas antes de la gala. Únicamente Buenas noches y buena suerte que me causo una muy grata impresión hasta el punto de atreverme a nombrar a David Strathairn como mi apuesta para el óscar a mejor actor principal.

Como todos sabemos la estatuilla en estra categoría se la llevo Phillip Seymour Hoffman por la película Capote. Para muchos un desconocido para mi un eterno segundón. Conocía su trabajo en Casi Famosos, Magnolia y la inclasificable Happiness. Un actor encasillado en personajes raros: los freakies.

Capote

No conocía la historia de Truman Capote. Le había oido nombrar y la sonoridad de su apellido se me quedó grabado como supongo que nos pasa a todos. Truman Capote fue un periodista y escritor de mitad del siglo pasado. Trabajó para la revista New Yorker con mucho éxito y escribió dos novelas que tuvieron una gran repercusión: Desayuno con Diamantes (Breakfast at Tiffany’s) y A Sangre Fría (In Cold Blood), ambas adaptadas a la gran pantalla.

Fue tras acabar el primero de estos dos libros que encontró entre las páginas del New York Times un artículo en el que se hablaba de la matanza de una familia en una granja de Arkansas. Capote, homosexual liberado, muy sensible y muy amanerado, sintió curiosidad por la noticia y se desplazó hasta el lugar de los hechos para indagar más sobre lo sucedido. En el viaje le acompaña Nelle Harper Lee, encarnada por la estupenda actriz Catherine Keener. Nelle es conocida por ser la escritora de Matar a un Ruiseñor (To Kill a Mockingbird).

Capote

Ambos entran en contacto con las autoridades policiales de Arkansas y se meten de lleno en la investigación del caso. Cuando los asesinos son arrestados, Capote se siente completamente atraído por la personalidad y el carácter de uno de ellos. Como reconoce durante la película, siente que, a pesar de que la vida les ha llevado por caminos, son en muchos sentidos parecidos. Esto permite al director presentar a Truman Capote como deseaba que la gente lo entendiera: una persona diferente y rechazada por muchos pero que no cambio su forma de ser a pesar de los reveses para acabar siendo admirado por muchos y, por supuesto, odiado por otros tantos.

La trama principal ya está presentada. La película nos cuenta como se escribió la novela A Sangre Fría y los problemas y dificulatades por los que pasó. Ayudaba a los asesinos pues simpatizaba con ellos aunque no con sus motivos. Necesitaba mantenerles vivos a base de apelaciones para obtener de ellos más información y conseguir entenderles mejor para escribir su obra maestra.

No estoy seguro de que fuera la intención del director presentar descaradamente el dilema de Capote pero éste existe y fue muy importante para el escritor. Truman es el más humano intentando mantener a salvo a dos personas completamente indefensas demostrando el cariño y el apreció que ha ido creciendo entre ellos pero, a la vez, su única intención es la de conseguir información de ellos para su libro. Necesita que ambos mueran y así poder darle un final a su obra maestra pero no se siente capaz de abandonarlos a su suerte a pesar de haber cometido un crimen y haber dictado sentencia.

Capote

Tras ejecutar la condena, Capote confiesa telefónicamente a su pareja (que vive en la Costa Brava) que nunca superará lo que acaba de presenciar: el ahoracamiento del protagonista de su libro. ¿Podría haber hecho más? ¿Podría haber hecho algo? ¿Realmente fueron amigos? ¿O fueron más que eso?

Capote no volvío a escribir otra otra obra tras esta. Colaboró con revistas como PlayBoy y siempre fue un punto de referencia para el periodismo americano hasta que falleció en 1984 debido a sus problemas de alcoholismo.

La película me ha gustado mucho. Me senté a verla con el obetivo crítico de ser capaz de entender y desentramar los motivos por los que Philip Seymour Hoffman le había arrebatado la estatuilla a David Strathairn. Al rato el cariño con el que está rodad la película y el mimo puesto en la cuidada personalidad e interpretación de Truman Capote me conquistó hasta el punto d eolvidar el porque había empezado a ver la película. Se trata de una película con un helenco de grandes actores pero todos ellos segundones pero grandes actores de reparto: el propio Seymour Hoffman, la ya nombrada Catherine Keener y Chris Cooper (sólo en el 2005: Capote, Jarhead y Syriana).

Realmente creo que es absolutamente justo otorgarle el galardón de mejor actor del año a falta de ver todo lo que queda.

Philip Seymour Hoffman

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